Dependencia emocional
En cualquier rincón del mundo actual podemos encontrarnos con Cyborgsocial, un personaje romántico embarcado en la continua búsqueda de su amor no correspondido.
Todos las mañanas Cyborg se levanta pensando en ella, su amor es casi una obsesión, hasta el punto de llegar a confundir amor y necesidad.
En el otro lado está ella, empeñada en demostrarle que no están hechos el uno para el otro y que jamás podrán mantener un amor sincero basado en el reciproco afecto.
Pese a los sinsabores, la dependencia en él persiste e incluso aumenta con el tiempo, la ausencia de ella le produce un síndrome de abstinencia y por esta razón los intentos de suspender la relación resultan inexistentes.
Cyborg se ve obligado a invertir gran cantidad de tiempo y esfuerzo para estar con ella a cualquier precio y por encima de cualquier otra consideración, se siente vacío e incompleto, llegando a desarrollar un miedo interno amparado en la intolerancia a la soledad.
¿Se vuelve Cyborg más insignificante, menos único en el mundo, a medida que ella cobra protagonismo en él?
“La dependencia emocional es un continuo que empieza con la normalidad y termina con la patología, por lo tanto, existen diferentes niveles de gravedad.”
La autoestima de Cyborg es prisionera de su dependencia emocional.
La maquina, seguirá viviendo ignorante al dolor de Cyborg.
Identidad simulada
Se desconoce de donde viene y hacia donde va pero sabemos quien es, Cyborgsocial, un romántico que vive en un universo frío, donde la calidez ha sido sustituida por el éxtasis que le supuso conocerla y por el espejismo de placeres que traza sobre ella. Su mundo encantado se ve condenado a envejecer cada vez más lejos de su propósito vital.
La desorientación de Cyborg hace mella en su destino y su personalidad se ve trastocada por las exigencias que previsiblemente triunfarán en ella… Ante ella está en escena, se muestra diferente, experimentando el papel exigente de su nueva vida. Puede que Cyborg nunca más logre volver a atrás, a su antigua vida, poco ayudará su funesta obsesión impidiendo valoraciones vacilantes, ya ha avanzado mucho y aún le queda mucho más por avanzar.
¿Convierte Cyborg su persona en una pieza utilitaria, sin profundidad, convirtiéndose en empresario de su propia apariencia?
“Lo característico de la superficialidad es la ausencia de esencia, de peso en la realidad, y por tanto, la reducción de todo lo real a mera apariencia.”
En la realidad no tendrán cabida las identidades prefabricadas del Cyborgsocial.
Mientras, nadie se percatará de los traspiés de la máquina en el escenario.
Pensamiento convergente
¿Qué camino ha de tomar para llegar a ella antes de que sea demasiado tarde?
¿Cómo debería ser la búsqueda del amor en su amada para que brotase esa anhelada relación?
¿Porqué, pese a su esfuerzo y sacrificio, todos sus intentos de conquista quedan totalmente desvalorizados y ridiculizados ante ella?. Preguntas en las que su actitud obcecada no encuentra respuesta alguna.
Cyborg la mira, la palpa, intenta beneficiarse de ese momento... Ella, ahí, postrada con una elegancia sublime, radiante en forma y seguro que también en contenido, parece que se deja querer, que se ha percatado de la presencia de él, en ese mismo instante es cuando se quiebra una vez más el corazón de Cyborg. Un relámpago de frustración, angustia y desesperación cae sobre él fulminando una vez más esa tortuosa búsqueda.
Cyborg, un romántico cegado por sus sentimientos que no ve más allá de su obsesión, y ella, la caricatura más perfecta de la persona lógica y racional, totalmente consecuente a su ideales; dos formas que no tienen la capacidad de ceder ni una pizca de su terreno para acabar con esta situación, ni Cyborg se olvida de ella ni ella es capaz de aceptarlo.
¿Son realmente tan diferentes los protagonistas de este vínculo amoroso? ¿Pede ser que la solución que busca Cyborg no esté al final del camino?
“El pensamiento lateral se mueve en varias direcciones en busca de la mejor solución para resolver problemas a los que siempre enfrenta como nuevos, sin mantener patrones de resolución establecidos, pudiéndose dar así una generosa cantidad de soluciones adecuadas en vez de encontrar una única y correcta.”
La supremacía del sentimiento frente a la razón vislumbra al romántico velado en el subjetivismo e individualismo más absoluto.
La máquina seguirá implacable en esta guerra mientras las armas disparen besos.
sábado, 2 de junio de 2007
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